martes, 11 de septiembre de 2012

Ausentes


...y volaron todos , de un solo soplo de viento desaparecieron , dejándolo solo, dejándome solo, allí donde un día comenzaron a llegar pequeñas ramas traídas por pequeños picos, allí donde primero diminutos huevos y luego la alegría de cantos inundaron mis semanas, una tarde al volver del trabajo descubrí el cartel de cerrado, se fueron dejándome la tristeza de ver marchar a los amigos q no sabes si volverán, que ya crecieron, que ya saben valerse y sin darse cuenta aprendieron a volar, y volaron alto, donde los fuertes vientos me impiden llegar a ellos, donde hay otro clima, donde tristemente cambiaran, y serán más blancos o más morenos, siempre dependiendo de por qué vientos se dejaron arrastrar, allá conocerán nuevos amigos, y volarán juntos y contaran historias de su antiguo tronco, y extrañarán, y construirán sus propios nidos, y con suerte, quizás algún día, quizás cuando cambien los vientos, me asomaré por la ventana y los veré llegar nuevamente, esta vez con una sonrisa, incluso mayor a la del día que partieron a lo desconocido, enfundados en la idea de volar otros cielos, cantar otros trinos y comer de otro trigo.


lunes, 10 de septiembre de 2012

TO LATE

La inspiración es un mecanismo de creación bastante raro, sea dicho, te llega cuando no tienes ni papel ni lápiz cerca, y no puedes salir a buscarlo, intentas imprimir  en tu cabeza algunas ideas o frases ¨buenas¨ que te vienen en ese momento, pero créanme, cuando logras empatarte con los medios, ya la inspiración va lejos, eso por no hablar de los lugares en los que te ataca, todos son válidos para ella, asumiendo que esta sea de alguna manera femenina, aunque creo que está casi probado eso, por lo de los antojos cuando menos te lo esperas y eso...

Después de un sondeo en mi círculo de críticos más cercanos, que generalmente también son mi dotación de amigos, me he decido a publicar estas ocho líneas que siguen, generadas el viernes en uno de esos momentos inesperados y de muy diversas interpretaciones, no, no me he vuelto pájaro, por si las dudas, pero reconozco un tinte rosado en ellas, pero como el blog es mío, ahí le va.

A Destiempo

Descubrí viviendo en otra vida
que falté a la cita con mi tiempo,
que ignoré advertencias del olvido,
que deje de ser tu pasatiempo.

Que no valen las presencias de otros dias,
que no importan las llamadas a destiempo,
que ha pasado el último tranvía,
que no valen ya de nada, los lamentos.

lunes, 20 de agosto de 2012

El dinosaurio.


Todos querían un perro como primera opción, de no ser así, peces, pajaritos o hasta un gato valdría para contentarlos, pero  Yeni no participaba en esta demanda generalizada que ponía patas arriba el lugar, ella contemplaba desde su banco, tranquila, sabiéndose  dueña de un deseo único, de una petición absurdamente creativa, inverosímil, arriesgada y digna de sus 5 años, ella sabía que dejaría a todos pensativos, dudando de la posibilidad real de complacerla, y eso dibujaba una sonrisa de pícara satisfacción en su rostro rosado-achocolatado , el helado que comía ,creo  ese era el sabor. 

Pues nuestra  Yeni quería un dinosaurio, uno pequeño,  preferentemente verde, creo que le gustaba ese color, por esos días comenzaba a asistir a la escuela y aún no tenía compañerito en la mesa, y quería compartir puesto con su dinosaurio, por eso lo quería pequeñito, le preocupaba que no le sirvieran los uniformes, o que sus pequeñas patas delanteras no le ayudaran a poner su nombre en el componedor, pero ahí estaría ella, inseparable y atenta a sus necesidades, se veía compartiendo la manzana que solía llevar, los dinosaurios comen manzanas?.. se preguntaba sin encontrar respuesta, bueno... ya se lo preguntaría,  pensaba también en lo divertido que sería por fin tener quien la empujara en el columpio del patio de su casa, Yeni no tenia hermanos y sus padres tenían poco tiempo, siempre haciendo cosas de mayores. 
Por las tardes, después de la escuela, irían a montar bicicleta por el camino viejo, que está lleno de baches, pero no pasan carros, y con algo de suerte, y quizás cargando a su amigo en los hombros, la mata de guayaba ya no sería tan alta para Yeni, también podría dormir en su cuarto, los demás niños les temen a los monstruos que viven debajo de sus cama, o en el closet, pero ella tendría un di-no-sau-rio, ningún tenebroso personaje se atrevería a meterse con ella, todo eran ventajas. Los fines de semana, ella y su amigo irían a la casa de su tía Sonia, que en realidad no es su tía, pero vive cerca y le dice sobrina, y que además, después de su mamá, es la persona favorita de Yeni, porque le regala paleticas de helado que ella misma hace, se le pondrán fríos los dientes a los dinosaurios como le pasa a ella?

 Profundas reflexiones para una cabecita llena de rizos de 5 años en su primera visita al nuevo Parque de los Dinosaurios de la Habana,  ya estaba decidido, tendría un dinosaurio y no permitiría que le dijeran  mascota, seria amigo, su amigo, solo faltaba buscarle un nombre, ya eso lo pensaría en el camino a casa, aun faltaba bastante para que aquella gigante que acababa de ver en un nido de huevos también gigantes… tuviera sus primeros bebés.