lunes, 4 de junio de 2012

La travesía


 1:24 pm, sobre una camioneta cuya fecha de fabricación es difícil deducir, un poco más de 1 hr ha pasado desde que emprendí mi aventura hacia un destino conocido pero con consecuencias nunca predecibles, ambientando mi viaje un pegadizo ¨anestesiao¨ que bien podría ser acertada descripción de la situación en que se encuentra buena parte de mi cuerpo. Mis sentidos al máximo de su capacidad de funcionamiento para mantener a buen recaudo  mochila, billetera, cadena, teléfono, condición sexual y demás pertenencias que me acompañan.

Discúlpeme señora, por enésima vez he dicho a la madre y abuela de familia que ocupa la posición de firme justo frente a  mí, ella me mira y se permite pensarse deseada a pesar de su edad y mi juventud, esto debido a mis constantes agresiones sexuales, cosas descubiertas por el tal Newton, (si monta  camioneta el señor descubre muchas otras leyes), dichas son sufridas por todo mortal que se aventure en una camioneta en plena capacidad de explotación en esta querida isla, sea con o sin intención, como ha sido mi caso. 1:53pm, aún tengo fuerzas para levantar la mirada, oteo la fracción de horizonte que me corresponde desde mi privilegiada posición, el viaje es largo, aún sigue el bombardeo de música de poca elaboración y altos niveles de venta, incomprensible!!!.

Mis capacidades sensitivas se declaran ¨indignadas¨, aunque me gustaría complacerlas esta es la única manera de viajar, lo que se hace por los amigos!!! por cierto, voy a una boda, mis contemporáneos comienzan a enlazarse o dejarse enlazar y los más atrevidos hasta se aparean con fines reproductivos, todos los días me despierto pensando que yo puedo ser el próximo, parece que finalmente he llegado, calor y fango me reciben, 2: 57pm.

lunes, 21 de mayo de 2012

Soledad Acompañada.


Canciones ridículamente hermosas me persiguen, por más que me escondo saltan frente a mi desde todas direcciones, se asoman desafiantes de las distancias, las horas, las ganas y las disposiciones, me cuentan al oído sus historias, se apean conmigo en las paradas y me reciben en la puerta de mi casa, pelean entre ellas por llegar y acomodarse entre mis ganas, se escurren por debajo de mis sábanas. Ahora mismo me acompañan, y bailan frente a mí y se mueven insinuantes y me gritan a la cara.

Siempre pasa igual, siempre que dejo a un lado la nostalgia y sonrío y sueño y despierto y veo luz, siempre que una musa me tira de la cama y me sonríe, y me desata. Siempre que descubro una mirada, siempre que regalo una caricia, siempre que mis labios bailan en su danza. Siempre que duermo y sueño en verde,  siempre que imagino, siempre que olvido el estar en tu maldita encrucijada. Soledad  vete, déjame solo, invéntate una excusa, acepta que perdiste, acepta que esta vez has sido derrotada.

lunes, 14 de mayo de 2012

Es el amor lo que importa y no…




Confieso que me he enamorado de una mujer mayor, roza los 90 años, fue rubia y hoy es nieve, tiene manos temblorosas y palabras poco audibles, pero tiene una sonrisa que me hace grande, que me hace fuerte, vive lejos, pero si ella supiera cuanto la quiero!!!,  no me conoce, ni yo a ella personalmente, pero su verso me hace esclavo.
Con el debido y merecido respeto y desde mi óptica de enamorado perverso, considero que esta señora, mi señora, es descaradamente sensual, tiene una mirada que profana al más puro, que subleva, que desata. Con una eficacia rotunda, tiene la potestad de la imagen sin metáforas, su pluma escribe para el ayer, el hoy y no se divorcia del mañana. ¿Quien no ha sido un muchacho loco, un muchacho cuerdo o ha rozado como al descuido? , ¿Quién, de amor, no se ha desordenado?
Ella dice que se acuesta después de las 3, yo digo que siempre sueño con ella, ella dice que es feliz por haber sido poeta, yo digo que soy dichoso por disfrutar su métrica. Esta vez no seré celoso, la comparto, porque nadie tiene derecho a privar al mundo de semejante maravillosa criatura, mi más profundo respeto y admiración a Carilda Oliver Labra.


Te borraré.  Carilda Oliver Labra
Te borraré con una esponja de vinagre,
con un poco de asco.
Te borraré con una lágrima importante
o un gesto de descaro.

Te borraré leyendo metafísica,
con un telefonazo o los saludos
que doy a la ceniza;
con una tos o un cárdeno minuto.

Te borraré con el vino de los locos,
Sacándome estos ojos;
con un varón metido aquí en mi tumba.

Te borraré con juegos inocentes,
con la vida o la muerte;
¡Aunque me vuelva monja o me haga puta!